Otra vez se mueve todo. Volver a empezar. De nuevo sentirse como un pez en un desierto. Sin embargo, me acaricia una tenue luz de esperanza.
A veces hay que bajarse del árbol aunque hayamos trepado un buen trozo si es demasiado alto para alcanzar su copa. Podemos intentarlo con un árbol más pequeño. Eso no significa que sus frutos sean menos jugosos.



Pues ánimo y a trepar!!!
Me refiero al árbol, no a la vida, que no me gustan los trepas...
Suerte!!!
Besos
Pues si...además, si alcanzamos la copa del más pequeño tendremos más ánimos para enfrentaros al grande.
(Y ya sabes que la esperanza es lo último que se pierde!).
Besets!
¡Gracias, Charlitox y María! Releyendo mi post, parezco Confucio, jaja. Uffff, ahora me viene a la mente que tengo tres viajes para postear: Escocia, Barcelona y París, ¡no sé cuándo! :D
Besinhos!!